A principios de este año, se produjo un gran alboroto (y con razón) sobre el software Origin de EA y la cantidad de datos que recolectaba de los PC. EA tuvo que actualizar los términos de su privacidad y elimino algunas de las cláusulas.

Ahora hay otro problema relacionado con la privacidad que puede tener enormes implicaciones para los jugadores de Battlefield 3. Se trata del sistema anti-cheats Punkbuster, desarrollado por EvenBalance. El acuerdo de licencia da a Punkbuster el derecho de no solo analizar todos los archivos de un sistema PC, sino que le permite tomar screenshots reales y dar a conocer imágenes.

Al instalar el software, parte del acuerdo dice así:

El licenciatario entiende y acepta que la información pueda ser inspeccionada y reportada al software que incluye Punkbuster pero no está limitada a la licencia del protocolo de la dirección de internet, a los dispositivos y a cualquier archivo de los que residen en el disco duro, así como en la memoria del equipo donde el software Punkbuster este instalado. El licenciatario reconoce y acepta que si no quiere llevar a cabo los términos y cláusulas de la licencia para recopilar y procesar la información, no debe utilizar el software Punkbuster.

Además, el licenciatario permite que el software pueda transferir imágenes reales tomadas desde el ordenador durante el funcionamiento del Punkbuster para su posible publicación.

Si bien es comprensible que ante la lucha contra los tramposos, Punkbuster tiene que controlar ciertos archivos y los procesos relacionados con los hacks, el acuerdo de licencia va mucho más allá, al igual que el acuerdo original de licencia de Origin.

Para hacer las cosas más interesantes, el software tiene un conjunto diferente, mucho más casual respecto a su “Política de Privacidad” en su página web, donde (entre otras cosas) dice:

Nuestro software no ejerce el scan del disco duro a través de una gran parte de los directorios de los usuarios y/o los sistemas de archivo.

Lo cual es contradictorio con el acuerdo real de licencia jurídica que los usuarios tienen que aceptar al instalarlo, permitiendo a Punkbuster inspeccionar todos los dispositivos y ficheros que residen en el disco duro y en la memoria del equipo.

Para empeorar las cosas, Punkbuster es técnicamente “opcional” para Battlefield 3 pero es casi imposible jugar en línea sin tener el software habilitado y no se trata solo de Battlefield 3 que utiliza Punkbuster: todos los juegos anteriores de la franquicia y muchos de los Call of Duty deben usarlo. Este es otro caso del software gaming de PC que toma las cosas demasiados lejos, lo que supone una amplia gama de opciones y derechos, que recolecta y difunde información de los usuarios.

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